Comentario Adicional al paso 1 ¨Verse a uno mismo¨

El primer paso es de suma importancia para comprender cuál es el parámetro a la hora de medir nuestra condición espiritual.  El texto de Isaías 6: 5 dice ¨Entonces dije: !!Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.¨

Isaías había pronunciado ayes sobre los pecadores del pueblo de Dios (Isa. 5: 8-30).  Ahora, lleno de pavor, al encontrarse en la presencia de un Dios santo, siente profundamente las imperfecciones de su propio carácter.  De igual manera pasamos por la misma experiencia en la medida en que nos acercamos a Dios.  Muchos piensan que por el hecho de no hacer daño a nadie no tienen nada de qué arrepentirse.  La Biblia nos muestra todo lo contrario, cuando nos vemos a nosotros mismos: nos damos cuenta de nuestra condición, de nuestra naturaleza pecaminosa; al mirar a Dios solo podemos decir como Isaías ¨ay de mí¨

Esta visión de la santidad y gloria de Dios proporcionó a Isaías una idea de la pecaminosidad e insignificancia del hombre.  Al contemplar a Dios y luego mirarse a sí mismo, comprendió que él no era nada en comparación con el Eterno.  En la presencia del ¨Santo de Israel¨ (Isa. 5: 24) vio su culpabilidad.  Moisés ocultó su rostro cuando entró en la presencia de Dios (Exo. 3: 6) y Job se aborreció a sí mismo y se arrepintió en polvo y ceniza (Job 42: 6).

Todos estamos bajo el poder o dominio del pecado.  El pecado es un poder que rige la vida de todos los hombres en su estado natural.  Por tanto el pecado paga a sus esclavos exactamente lo que ellos han ganado.  ¨El alma que pecare, esa morirᨠ(Eze. 18: 4).  Los pecadores serán tratados como ellos merecen.  pero no te desanimes, no te detengas en este paso, apenas hemos comenzado; te animo a que avances, pues veremos un paso de esperanza.


Última modificación: viernes, 15 de diciembre de 2017, 22:47