Comentario adicional al paso 4. Arrepentirse

Repasemos un poco, el arrepentimiento es  una palabra que en el idioma originar del Nuevo Testamento ( Griego) significa "cambiar de opinión" (mente, dirección), "sentir remordimiento", "convertirse". Como termino teológico es el acto de abandonar el pecado, aceptar el gratuito don de Dios de la salvación e iniciar el compañerismo con Dios.

El verdadero arrepentimiento implica un cambio total en la actitud hacia el pecado y hacia Dios. es su generosa bondad la que lleva a los hombres al arrepentimiento (Rom. 2:4), operando en ellos "el querer como el hacer" (Fil. 2:13).

El Espíritu Santo es el que impresiona el corazón del pecador con la infinita justicia de Dios y su condición perdida (Isa. 6:5; Hech. 2:37). A la convicción sigue la contrición, y un reconocimiento interior de nuestra necesidad de la gracia divina, unida a una disposición de permitir que Dios obre su justicia en nuestra vida (Sal. 34:18; 51:17; 66:2). El arrepentimiento se integra a la conversión y en esta alcanza su culminación (Hech. 3:19).

Evangelio de Mateo nos dice: "desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado." (Mat. 4:17). ¿Porque Jesús comenzó su predicación de esta manera? Porque los escritos rabínicos de esa época, dan mucha importancia a la doctrina del arrepentimiento, pues se consideraba que era un requisito necesario para la salvación mediante el Mesías. 

Al referirse al motivo por el cual el Mesías no había venido aun, los rabinos decían: "Si Israel se arrepiente, sera redimido; si no, no sera redimido" (Talmud Sanhedrin 97b) y Grande arrepentimiento, porque trae la redención" (Talmud Yom Tob 86b).

Según lo que ellos enseñaban, el arrepentimiento incluía un "pesar" por el pecado, restitución, siempre que fuera posible, y la resolución de no repetir el pecado.

 








Última modificación: viernes, 15 de diciembre de 2017, 22:51