Diagrama de temas

  • 1. Verse a uno mismo

    Quería hacer lo bueno pero no podía.  Más lo que no quería hacer, eso hacía con facilidad.  Su nombre, Saulo de Tarso.  Más tarde conocido como el Apóstol Pablo.  Por tal situación, este hombre llegó a decir: "¡miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?" ¿Qué motivaría a este hombre de Dios a pronunciar estas palabras?  ¿Por qué las dijo? 

    Vayamos a la Biblia y en tan solo cinco preguntas, descubramos juntos el problema de este hombre.

  • 2. Mirar a Jesús

    En la lección pasada vimos que el primer paso en el camino a la salvación que dio el apóstol Pablo fue ¨mirarse a sí mismo¨ y reconocer que era un pecador.  Vimos que nadie es justo, que todos estamos separados de la gloria de Dios y que finalmente cada uno de nosotros debe afrontar la muerte.  Pero no nos desanimemos, avancemos en el estudio de la Biblia; con un paso más nos daremos cuenta que no todo está perdido.  En esta lección descubriremos un paso de esperanza.
  • 3. Creer en Jesús

    Como un bebé hemos dado los primeros pasos, pasos difíciles, pero indispensables en el camino a la salvación. En el primero descubrimos que somos pecadores. En el segundo vimos una solución; al mirar a Jesús en la cruz del calvario como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo encontramos una esperanza. Ahora bien, mirarlo no es suficiente, muchos lo han  mirado sin experimentar ningún efecto sanador. Solo la fe en Jesús puede producir un cambio en nosotros. Solo si creemos en él seremos salvos.

  • 4. Arrepentirse

    ¿Y ahora qué? Ya hemos dado tres pasos. Tres pasos importantes, en ellos hemos aprendido que la única solución del problema del pecado está solamente en Cristo. ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Qué otro peldaño debemos subir? Simple, nuestros corazones ya están listos para tomar una decisión muy seria. El siguiente paso es el arrepentimiento. La multitud que escuchaba el sermón de Pedro en el día de Pentecostés, después que miraron y creyeron en Jesús, preguntaron a Pedro: ¿Qué haremos?

  • 5. La confesión

    La Biblia es clara: Todos hemos pecado.  Por tanto, debemos arrepentirnos.  En la lección pasada vimos dos tipos de arrepentimiento: el de Judas y el de Pedro.  ¿Cuál de los dos debemos experimentar?  El de Pedro.  ¿Por qué? Porque fue acompañado del quinto paso: la confesión.  Donde no hay arrepentimiento genuino, tampoco habrá confesión de pecado.  ¿Por qué? Porque la una está unida de la otra.  Ambas son gemelas, son inseparables.

  • 6. Seguir su ejemplo: Bautizarme

    Cinco pasos: mirarse a uno mismo, creer en Jesús, arrepentimiento y confesión del pecado. ¿Cuál es el siguiente paso? Simple, solo falta tomar la decisión de bautizarte. ¿Es importante el bautismo para la salvación? En una ocasión un maestro de Israel llamado Nicodemo vino a Jesús en la noche y le dijo: maestro sabemos que vienes de Dios porque nadie puede realizar lo que haces si Dios no estuviera con él. ¿Qué le contestó Jesús a este hombre? Si quieres entrar al reino de los cielos debes nacer de nuevo.

  • 7. Añadirme a su Iglesia

    El camino fue corto pero difícil.  Difícil porque tuvimos que tomar decisiones serias en nuestras vidas.  Posiblemente ya has dado los primeros seis pasos: mirarse a sí mismo, mirar a Jesús, creer en Jesús, arrepentimiento, confesión de pecados, y el bautismo.  Por fin llegamos al número perfecto, al paso número siete. ¿Qué tengo que hacer después del bautismo? Simple, debes añadirte a la iglesia de Cristo, debes añadirte a la comunidad de creyentes.  Para estar más seguros, miremos lo que dice la Palabra de Dios.